La alimentación medicinal: mucho más que preventiva

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Cuando pensamos en la alimentación como fuente de salud, muchas personas nos quedamos aún en la idea de que la nutrición es preventiva y nada más. Sin embargo, contamos desde las primeras décadas del siglo pasado con investigaciones de buena calidad sobre la nutrición como tratamiento, la alimentación medicinal.

En este artículo quiero compartir contigo algunas de las enfermedades y trastornos que una alimentación saludable puede no solo aliviar sino también en muchos casos poner en remisión o curar completamente.

Desde luego, la prevención es esencial. Tener una población saludable, llena de energía y con una buena calidad de vida es preferible a tratar las enfermedades cuando ya han avanzado lo suficiente como para producir síntomas, en ocasiones irreversibles, a tener que recetar pastillas de por vida. Sin embargo, y hasta que la educación en nutrición y hábitos de vida saludables se implemente de forma plena en nuestras sociedades, deberemos impulsar también el uso de la nutrición como tratamiento, porque también tiene este enorme potencial, desconocido para muchos. La diferencia radica en esa célebre cita de Benjamin Franklin, “una onza de prevención vale una libra de cura” (la onza pesa 16 veces menos que una libra): para sanar hace falta mucho más esfuerzo que para prevenir, pero si estamos dispuestos a hacerlo, veremos que en muchos casos sí es posible.

Este es un artículo introductorio, pensado para facilitarte una investigación más profunda si quieres descubrir más sobre una enfermedad o trastorno en particular. Al final de cada sección encontrarás unas sugerencias para seguir investigando (libros, documentales, artículos, páginas web), y en el último apartado encontrarás una bibliografía general y algunos recursos online y documentales sobre alimentación medicinal en general y la dieta basada en plantas y alimentos integrales.

Ojalá que este conocimiento llegue a todas aquellas personas que lo necesiten y puedan así jugar un papel activo en su propia salud. Hipócrates, padre de la medicina moderna, decía: “Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina”, y también “El paciente debe combatir la enfermedad junto con el médico”. La alimentación medicinal devuelve la responsabilidad a la persona, que deja de ser un “paciente” y se convierte en el actor principal de su propia curación.

Advertencia

Nunca está de más recordar que hay que estar bien asesorados por distintos profesionales de la salud, sobre todo cuando se tiene una enfermedad. Escuchar diferentes opiniones expertas es esencial, pues nos aporta una perspectiva más amplia, así como también lo es que nos informemos, investiguemos y contrastemos.

En materia de salud y de nutrición hay muchas versiones, por eso es fundamental que comprendamos bien, no demos nada por sentado ni tomemos la palabra de una única persona o entidad como verdad absoluta. En ciencia lo que importa es el consenso mayoritario, el peso de la evidencia, no un estudio, anécdota o caso aislado.

Es decir: no te creas nada de lo que yo te digo. Te proporciono fuentes para que sigas investigando y te animo a que busques tú también otras fuentes, bajo tu propio criterio.

La píldora “Eunutria”

El biólogo T. Colin Campbell le dio un nombre comercial a la alimentación medicinal: la píldora Eunutria (de eu-, “bueno” y nutrire, “dar alimento”). Campbell se hizo célebre por su Estudio de China (1980-90), el más amplio estudio epidemiológico hasta la fecha, que descubrió más de 3000 asociaciones estadísticamente significativas entre varios factores dietéticos y distintas enfermedades. A partir de sus investigaciones acuñó el término whole food plant-based, alimentación basada en plantas y alimentos enteros sin refinar, y definió todo lo que se había probado que esta alimentación podía tratar.

Según Campbell, si un laboratorio quisiera comercializar la pastilla Eunutria, nos listaría los siguientes beneficios:

  • Previene el 95% de todos los cánceres, incluidos los causados por toxinas ambientales. Revierte, enlentece o detiene la progresión del cáncer de próstata en estadio temprano.
  • Previene casi todos los ataques al corazón y derrames cerebrales. Revierte incluso la enfermedad severa del corazón.
  • Previene y revierte la diabetes de tipo 2.
  • Revierte algunos tipos de demencia temprana.
  • Permite alcanzar nuestro peso ideal de una manera sostenible y saludable.
  • Elimina muchas migrañas, acné, resfriados, gripes, dolores crónicos, problemas intestinales.
  • Previene ciertas enfermedades autoinmunes y algunas puede tratarlas e incluso curarlas.
  • Aumenta la energía.
  • Cura la disfunción eréctil.

Solo por el último punto, según Campbell, la píldora Eunutria ya sería todo un éxito.

Antes de pasar a revisar algunos de estos puntos, quisiera recalcar que si vamos a realizar un cambio drástico en nuestra alimentación, es muy recomendable contar con el acompañamiento de un profesional, especialmente un nutricionista, y en el caso de que padezcamos alguna de estas enfermedades, es imprescindible el seguimiento médico.

En el caso de la diabetes tipo 2, por ejemplo, la reducción en la necesidad de insulina puede ser muy notable, y si estamos tomando medicación, nuestro médico tiene que poder revisar los niveles de azúcar en sangre para ir ajustándola. Si continuamos con la misma medicación, corremos peligro de que nos provoque una bajada tan grande de azúcar en sangre que desencadene en un shock hipoglucémico.

Veamos entonces en qué consiste esta alimentación medicinal y de qué manera la dieta basada en plantas puede ayudarnos a tratar e incluso revertir muchas enfermedades y trastornos.

Diabetes tipo 2

Desde la década de 1930 tenemos evidencia de que una dieta basada en plantas y alimentos enteros es efectiva en el tratamiento de la diabetes tipo 2. [1] En los años 50 se observaron resultados similares con una dieta de arroz y frutas, que muestran por primera vez una reversión documentada de la retinopatía diabética en una cuarta parte de los pacientes, algo que se pensaba imposible. [2]

No se sabía si el mecanismo de acción se debía a la alimentación medicinal y saludable y a evitar la proteína y la grasa animal o simplemente a la pérdida de peso que producía este cambio de dieta. De modo que en la década de los 70 los investigadores cambiaron a los diabéticos a una dieta basada en plantas, pero las obligaron a comer tanto que no perdieron nada de peso. Se pesó a los participantes todos los días y, si empezaban a perder peso, los investigadores les obligaban a comer más.

El grupo de la dieta basada en plantas, a pesar de que no perdió nada de peso, redujo su necesidad de unidades de insulina en un 60% y la mitad de los diabéticos abandonaron la insulina completamente tras solo 16 días. Como beneficio adicional, su colesterol cayó a menos de 150 de media. Los pacientes eran diabéticos de largo recorrido, que habían padecido la enfermedad durante 20 años y se inyectaban de media 20 unidades de insulina al día, por lo que el cambio provocado por la dieta basada en plantas es inigualable a ninguna otra intervención médica o farmacológica. [3]

En otro estudio más reciente en Korea, se midió los efectos de una dieta basada en plantas centrada en el arroz integral en comparación con la dieta convencional para la diabetes. Para la dieta convencional establecieron controles de calorías y porciones de alimentos, mientras que en la dieta basada en plantas no se restringió ni controló la ingesta, podían comer tanto como quisieran. Pese a esta diferencia, el grupo de la dieta basada en plantas perdió más peso, tuvo un mejor control glicémico y redujó sus niveles de HbA1c (hemoglobina glicosilada) en un 0,9% más que el grupo de control, lo mismo que el medicamento más empleado para la diabetes. [4]

Si padecemos diabetes tipo 2, es fundamental que contemos con un seguimiento médico. Esto es así porque a medida que eliminamos la grasa que interfiere con el funcionamiento de la insulina, necesitaremos cada vez menos medicación. Si continuamos con la misma dosis, corremos el riesgo de que nos baje demasiado el azúcar en sangre, hasta desencadenar en un shock hipoglucémico. Hay, por tanto, que ir ajustando la medicación según la dieta vaya haciendo su efecto.

Para saber más:
  • Barnard, Dr. Neal. Acaba con la diabetes: un método científicamente demostrado para prevenir y controlar la diabetes sin medicamentos, Urano, 2019.
  • Fuhrman, Joel. Adiós a la diabetes, el plan nutricional para prevenir y revertir la diabetes. Gaia, 2014.
  • Greger, Dr. Michael y Stone, Gene. Comer para no morir: descubre los alimentos científicamente probados que previenen y curan enfermedades, Ed. Planeta, 2018.
  • Nutrition Facts: La mejor dieta para la diabetes, 2019.

Cáncer

El componente genético del cáncer es muy pequeño en relación al componente ambiental y de estilo de vida. Esto lo demostró en primer lugar el Atlas de China, un mapa realizado en 1981 en el que se representaron las tasas de mortalidad por diferentes tipos de cáncer en cada uno de los más de 2400 condados chinos. [5] Lo que se observó fue que el cáncer estaba localizado geográficamente y que se daba hasta 100 veces más en los condados más ricos y que habían abandonado el estilo de vida tradicional. Poco después, con el Estudio de China de T. Colin Campbell, se pudieron relacionar factores dietéticos a estas observaciones, y lo que se encontró fue que el cáncer estaba fuertemente asociado al consumo de proteína animal. [6] El consumo de una dieta alta en proteínas animales (incluyendo lácteos) conlleva cuatro veces más probabilidades de morir de cáncer, un factor de riesgo comparable a fumar cigarrillos. [7]

El cáncer tiene la particularidad de que cuando se manifiesta visiblemente en la salud ya ha avanzado en gran medida en el cuerpo. Por tanto, la prevención es fundamental. Los pocos estudios rigurosos en alimentación medicinal y cáncer se han hecho en relación al cáncer de próstata en estadio temprano, pudiendo impedir su avance e incluso revertirlo. [8] En la actualidad se están desarrollando estudios sobre la alimentación basada en plantas y el cáncer de mama.

Hay muchos factores involucrados en el desarrollo del cáncer, y la inflamación parece ser uno de los más importantes. Los oncogenes que promueven el cáncer de próstata, mama y colon lo hacen en parte al causar inflamación en todas las etapas del crecimiento del cáncer. Algunos investigadores creen que un microambiente inflamatorio es esencial para todos los cánceres. Fumar, por ejemplo, promueve el cáncer de pulmón al causar inflamación crónica. Sabemos que el estrés continuado también desencadena un estado de inflamación.

Por tanto, una alimentación medicinal será aquella rica en alimentos antioxidantes y antiinflamatorios, útil en la prevención e incluso la curación (deteniendo y revertiendo algunos tipos de cánceres), mientras que una alimentación que promueva la oxidación y el estado inflamatorio producirá el efecto contrario.

¿Es posible revertir el cáncer en un estado avanzado? Hay algunos estudios de casos esporádicos que indican que la alimentación basada en plantas y un programa de estilo de vida como el de Dean Ornish (que incluye la dieta, ejercicio moderado, gestión del estrés y fortalecimiento de los vínculos sociales) pueden ser beneficiosos. [9] Pero esto son casos puntuales que solo nos indican que debemos investigar de forma más extensiva.

No hay todavía muchos estudios en relación al cáncer terminal o en metástasis, sin embargo, los que hay son muy prometedores. En un estudio de la Universidad de California sobre el cáncer de próstata terminal les pidieron a los sujetos que dejaran de consumir alimentos procesados y de origen animal durante 6 meses. En 9 de los 10 sujetos, después de pasar a la alimentación más saludable se redujo el crecimiento de los tumores y en 4 de los 9 se produjo una regresión. Los investigadores dicen que sus “hallazgos no niegan los beneficios de las terapias tradicionales ni garantizan que una dieta a base de plantas y reducción del estrés siempre vaya a provocar una remisión”, pero los resultados “sí brindan un aporte a la creciente literatura médica que sugiere que, al menos en algunos casos, el cáncer puede ser parcialmente reversible, y que modificar la dieta y el estilo de vida podría ayudar a detener la propagación de la enfermedad”. [10]

Para saber más:
  • Campbell, Colin T. El estudio de China: el estudio más completo jamás realizado sobre nutrición, Ed. Sirio, 2013.
  • Ornish, Dean y Ornish, Anne. Undo It! How Simple Lifestyle Changes Can Reverse Most Chronic Diseases, Ballantine Books, 2019.
  • Greger, Dr. Michael y Stone, Gene. Comer para no morir: descubre los alimentos científicamente probados que previenen y curan enfermedades, Ed. Planeta, 2018.
  • Barnard, Dr. Neal y Reilly, Jennifer K. The Cancer Survivor’s Guide, Healthy Living Publications, 2008.
  • Nutrition Facts: Cómo no morir de cáncer, 2016.

Enfermedades cardiovasculares

La alimentación medicinal basada en plantas se ha probado y estudiado sobre todo en relación a la enfermedad cardíaca, ya que esta es la primera causa de mortalidad en los países occidentales.

Dos cardiólogos, Lester Morrison y John Gofman, realizaron estudios en las décadas de 1940 y 1950 para determinar el efecto de la dieta sobre la enfermedad cardiovascular en personas que ya habían tenido un ataque cardíaco. Los médicos colocaron a estos pacientes en una dieta baja en grasa, colesterol y alimentos de origen animal, un régimen que redujo drásticamente la recurrencia posterior de la enfermedad cardíaca. Nathan Pritikin hizo lo mismo en las décadas de 1960 y 1970. Luego, los doctores Esselstyn y Ornish se propusieron aprender más en las décadas de 1980 y 1990. Trabajando por separado, ambos demostraron que una dieta alta en carbohidratos a base de plantas controlaba e incluso revertía la enfermedad cardíaca avanzada.

En 1985 Esselstyn reclutó a pacientes con enfermedad cardíaca avanzada pero no potencialmente mortal para un ensayo clínico para explorar si la enfermedad cardíaca podría revertirse con la dieta. Confirmó la gravedad de la enfermedad de las arterias coronarias con angiografías para asegurarse de que la enfermedad se encontraba en un estado avanzado. Esselstyn informó formalmente de sus hallazgos a los cinco y doce años. En los ocho años previos al estudio, sus dieciocho sujetos habían tenido cuarenta y nueve episodios coronarios (ataques cardíacos, angioplastia, cirugía de bypass), pero durante los doce años posteriores a adoptar una dieta basada en plantas, solo hubo un evento, que involucró a un paciente que se desvió de su dieta. Esselstyn ha seguido a sus antiguos pacientes desde entonces, y todos menos cinco seguían vivos veintiséis años después. Los cinco que fallecieron no murieron por insuficiencia cardíaca, sino por otras causas. (La edad promedio de los sujetos en 1985 era 56; por lo que actualmente rondarían los 80 o 90 años). Y los que todavía están vivos no tienen síntomas cardíacos. [11]

Ninguna otra intervención médica hasta la fecha ha logrado resultados tan impresionantes: una curación completa en el cien por cien de los casos estudiados.

Por su parte, Dean Ornish desarrolló en los años 90 su programa de Medicina de Estilo de Vida, que incluye la adopción de una alimentación medicinal (una dieta basada en plantas y alimentos integrales), junto con ejercicio moderado, herramientas de gestión del estrés y las emociones y el fortalecimiento de los vínculos sociales. El programa de Ornish ha resultado efectivo en el tratamiento y reversión de la enfermedad cardíaca, cáncer de próstata de estadio temprano y diabetes tipo 2. Un 73% de los pacientes con síntomas depresivos los eliminaron en 12 semanas. Esta intervención también ha resultado efectiva en la reducción de peso, colesterol y presión arterial. [12]

Par saber más:
  • Esselstyn, Dr. Caldwell B. Prevenir y revertir las enfermedades de corazón: cura revolucionaria, científicamente probada, basada en la nutrición, Gaia Ediciones, 2013.
  • Ornish, Dean y Ornish, Anne. Undo It! How Simple Lifestyle Changes Can Reverse Most Chronic Diseases, Ballantine Books, 2019.
  • Greger, Dr. Michael y Stone, Gene. Comer para no morir: descubre los alimentos científicamente probados que previenen y curan enfermedades, Ed. Planeta, 2018.
  • Kahn, Dr. Joel K. The Whole Heart Solution. A Reader’s Digest, 2013.
  • Tenedores sobre cuchillos (Forks over Knives), documental, 2011.

Enfermedades autoinmunes

Muchas enfermedades autoinmunes, especialmente aquellas relacionadas con el sistema digestivo, como la enfermedad de Crohn, pueden prevenirse, tratarse o mantenerse en remisión con la alimentación medicinal, basada en plantas y alimentos integrales.

La inflamación crónica de bajo grado y las enfermedades autoinmunes están estrechamente relacionadas, por lo que una dieta antiinflamatoria es de gran ayuda para prevenir una EA y reducir los síntomas en caso de sufrirla.

Por otro lado, durante la digestión, las proteínas que ingerimos se descomponen en pequeñas cadenas de aminoácidos (péptidos), los cuales podemos gestionar sin problemas en el torrente sanguíneo. Sin embargo, si el revestimiento intestinal está dañado, bloques de péptidos más grandes (e incluso proteínas intactas) pueden atravesarlo y causar problemas. Una dieta rica en fibra, no obstante, actúa como primera barrera intestinal y reduce el número de patógenos que llega al revestimiento. Este tipo de dieta, además, se caracteriza por una reducción en la cantidad de patobiontes y una abundancia de especies protectoras.

La reducción de la sal también puede ser determinante en la prevención y tratamiento de las enfermedades autoinmunes. Los productos procesados son los principales culpables, pudiendo contener hasta 100 veces más sodio que una comida casera similar. «Se ha demostrado que el desarrollo de esclerosis múltiple, psoriasis, diabetes tipo I, … asma y artritis reumatoide … implican una inflamación impulsada por Th17 [células auxiliares inmunitarias]». Un desencadenante de la activación de esas células Th17 puede ser un nivel elevado de sal en el torrente sanguíneo. [13]

Hay muchas enfermedades de origen zoonótico (derivadas de los animales) que pueden derivar potencialmente en enfermedades autoinmunes. Por ejemplo, la Yersinia enterocolitica tiene proteínas similares a las presentes en nuestra tiroides, y en un estudio se observó que encontramos niveles elevados de anticuerpos contra este microbio en personas que sufren de la enfermedad de Hashimoto y la enfermedad de Graves. [14] La Yersinia se ha hallado en una gran variedad de animales, pero el cerdo es la fuente más común. Por otra parte, ciertos estudios han observado que un año después de haber sufrido una intoxicación por Yersinia, la probabilidad de sufrir artritis autoinmune se incrementa hasta en 47 veces. [15]

Una infección de Myobacterium avium paratuberculosis puede estar vinculada a la enfermedad de Crohn, y esta bacteria se encuentra habitualmente en las vacas, en la leche de vaca y especialmente en la no pasteurizada. [16] Personas que contraen esta infección tienen una probabilidad de 4 a 8 veces mayor de sufrir la enfermedad de Crohn. [17]

Para saber más:

Diabetes tipo 1

La diabetes de tipo 1 ha logrado reunir en los últimos años los cuatro criterios necesarios para considerar que se trata de una enfermedad provocada por el mimetismo molecular (el sistema inmune ataca a las proteínas propias creyendo que se trata de invasores, dada su gran similitud).

Los criterios son los siguientes: 1) similitud entre la proteína humana y la proteína desencadenante; 2) detección de anticuerpos contra estas proteínas en el sistema; 3) conexión epidemiológica (exposición a este agente y desarrollo de la enfermedad); y 4) reproducción en un modelo animal.

En el caso de la diabetes de tipo 1, la betacaseína A1 (presente en los lácteos, especialmente de vaca) parece ser la proteína desencadenante, aunque también es posible que la insulina bovina juegue un papel. La betacaseína se descompone en casomorfina, que resulta ser muy similar a la molécula GLUT2 del páncreas humano, un transportador de glucosa. En personas con diabetes tipo 1 encontramos niveles elevados de anticuerpos para combatir a la casomorfina. [18] También hay evidencia epidemiológica desde principios de los años 90 sobre la relación entre el consumo de leche de vaca en diferentes países y la incidencia de diabetes tipo 1; sin embargo, esto es una correlación, lo cual no nos indica que una cosa sea causa o efecto de la otra, sino que se dan de forma pareja. [19]

En un estudio sobre mellizos, se encontró que aquel que consumía más leche tenía hasta 5 veces más probabilidad de desarrollar diabetes tipo 1. [20] Más recientemente, en el 2018, un estudio en ratas demostró que alimentarlas con casomorfina incrementaba el riesgo de sufrir la enfermedad. [21] Y de las poblaciones con una dieta basada en plantas, podemos observar que los Adventistas de Estados Unidos (una población que se caracteriza por ser vegetariana o vegana), aquellos con una dieta vegana tenían tasas de diabetes en general un 80% más bajas. [22]

Para saber más:
  • Barnard, Dr. Neal. Acaba con la diabetes: un método científicamente demostrado para prevenir y controlar la diabetes sin medicamentos, Urano, 2019.
  • Fuhrman, Joel. Adiós a la diabetes, el plan nutricional para prevenir y revertir la diabetes. Gaia, 2014.
  • Nutrition Facts: Tratamiento de la diabetes tipo 1 con una dieta a base de plantas

Esclerosis múltiple

Otro ejemplo de la posible relación entre ciertas enfermedades autoinmunes y la dieta es el de la esclerosis múltiple: la proteína butirofilina es una proteína que se encuentra presente en la leche de la vaca y puede desencadenar esta enfermedad, [23] a causa de su similitud con una proteína humana, lo cual lleva al sistema inmune a atacar tanto los patógenos externos como sus propias células, en el caso de la esclerosis múltiple, ataca el revestimiento de las células cerebrales.

A mediados del siglo pasado, el Dr. Swank puso a 144 pacientes en una dieta baja en grasas animales (menos de 20 g de grasa al día) durante 34 años, lo que consiguió parar la progresión de la enfermedad en el 95% de los pacientes. [24]

Especialmente interesante es el hecho de que este tipo de enfermedad autoinmune ataca al cerebro, y por lo general los anticuerpos no deberían poder atravesar la barrera hematoencefálica (igual que las proteínas más grandes no deberían poder atravesar el revestimiento intestinal, si este está sano). La hipótesis hasta el momento es que una sangre con un alto contenido de grasa saturada podía generar espacios con poco oxígeno capaces de romper esta barrera y permitir que entren los anticuerpos.

En una revisión después de 50 años de 15 pacientes del estudio original, 13 todavía vivían y estaban en excelente salud, lo que le llevó al Dr. Swank a concluir: «Este estudio indica que, con toda probabilidad, la esclerosis múltiple es causada mayormente por el consumo de grasa saturada animal».[25]

Para saber más:

Artritis reumatoide

La artritis reumatoide puede estar relacionada con cierta proteína presente en la sangre de vaca (que se encuentra no solo en su carne sino también en la leche), sin embargo, la relación no se ha establecido aún de forma clara. [26]

Otro sospechoso es el E. coli, un patógeno que también encontramos en alimentos de origen animal. Al cocinar estos productos, eliminamos este patógeno, pero las superficies en la cocina y los utensilios que usamos muy a menudo quedan contaminadas y pueden transferir el E. coli a otros alimentos.

Otro posible desencadenante de la artritis reumatoide es la bacteria Proteus mirabilis, causante de infecciones de tracto urinario, lo cual podría explicar también por qué la artritis reumatoide es más común en mujeres que en hombres, pues las mujeres desarrollan con más frecuencia esta infección. Una molécula presente en esta bacteria es muy similar a cierta molécula en nuestras articulaciones, por lo que podría desencadenar una respuesta autoinmune. La respuesta autoinmune a esta bacteria puede darse aunque no se encuentre en una cantidad suficiente como para provocarnos una infección de tracto urinario, por lo que la presencia de la bacteria nos pasa desapercibida.[27]

En un famoso ensayo controlado aleatorio de 13 meses de dietas a base de plantas para la artritis reumatoide, se puso a los pacientes en una dieta vegana durante tres meses y medio, luego se les cambió a una dieta lactovegetariana sin huevo durante el resto del período de estudio. En comparación con el grupo de control, que no cambió su dieta en absoluto, el grupo a base de plantas tuvo una mejora significativa en la rigidez matutina durante el primer mes, reduciendo a la mitad el número de horas que sufrieron rigidez articular. El dolor se redujo de 5/10 a menos de 3/10. El grupo vegano se sintió subjetivamente mejor y experimentó una mejora significativa en su fuerza de agarre, menor sensibilidad en las articulaciones y menos hinchazón. Además, perdieron alrededor de 6 kilos. También obtuvieron una disminución de los marcadores inflamatorios en la sangre.[28]

Para saber más:

Que tu alimento sea tu medicina

Una buena alimentación es mucho más que preventiva, se ha probado en numerosos ensayos clínicos que también puede ser medicinal. La dieta basada en plantas y alimentos integrales (enteros, sin refinar y sin procesar) es eficaz no solo en la prevención, tratamiento y alivio de síntomas, sino también en la reversión de muchas de las enfermedades más comunes en Occidente, entre ellas la enfermedad cardíaca (primera causa de muerte en España y muchos otros países). También trata con éxito la diabetes tipo 2, previene el cáncer y puede que incluso lo revierta en ciertos casos, y es efectiva en el tratamiento algunas enfermedades autoinmunes.

La alimentación medicinal está al alcance de todo el mundo. No se basa en productos caros y exclusivos, sino en simples plantas, muchas de ellas fáciles de encontrar y económicas (verduras crucíferas, verduras de hoja verde, legumbres, cereales integrales, fruta en general y frutos rojos en particular…). Esto es lo que constituye la alimentación preventiva y curativa, la que nos acerca a la salud y el bienestar.

Espero que hayas encontrado en este artículo información de utilidad para tomar una decisión informada y consciente sobre ese acto fundamental de nuestra vida: la alimentación, y que si padeces o conoces a alguien que padezca alguna de las enfermedades o trastornos que he citado, los recursos que te proporciono te ayuden a comprenderla mejor y tratarla de forma segura y efectiva.

Te invito a que sigas investigando por tu cuenta no solo con los recursos que te proporciono sino también con otras fuentes que puedas encontrar. En materia de salud y nutrición es esencial ejercer el discernimiento y el espíritu crítico, y esto solo nos los da investigar por nuestra cuenta, contrastar información y buscar comprender con claridad lo que nos sucede y cómo funciona nuestro organismo.

Esta comprensión no se puede sustituir por la creencia ciega en ninguna persona o institución concreta, puesto que todos nos podemos equivocar (y, en algunos casos, la verdad puede ser tergiversada por razones egoístas como el ánimo de lucro). Te animo a que aproveches esta oportunidad para aprender sobre nutrición, un acto esencial para la vida, probablemente el más importante para la salud.

Bibliografía general

  • Barnard, Dr. Neal. La trampa del queso: cómo vencer una desconocida adicción te ayudará a perder peso, ganar energía y mejorar la salud, Urano, 2018.
  • Campbell, Colin T. El estudio de China: el estudio más completo jamás realizado sobre nutrición, Ed. Sirio, 2013.
  • Campbell, Colin T. Integral (whole): un nuevo enfoque sobre la ciencia de la nutrición, Ed. Sirio, 2014.
  • Davis, Dr. Garth y Jacobson, Howard. Proteinaholic: how our obsession with meat is killing us and what we can do about it. HarperOne, 2016.
  • Greger, Dr. Michael y Stone, Gene. Comer para no morir: descubre los alimentos científicamente probados que previenen y curan enfermedades, Ed. Planeta, 2018.
  • Greger, Dr. Michael. How Not to Diet: the Groundbreaking Science of Healthy, Permanent Weight Loss, 2019.
  • McDougall, Dr. John. The Healthiest Diet on the Planet, HarperOne, 2016.
  • McDougall, Dr. John. The Starch Solution, Rodale Press, 2013.
  • Ornish, Dean y Ornish, Anne. Undo It! How Simple Lifestyle Changes Can Reverse Most Chronic Diseases, Ballantine Books, 2019.
  • Rakel, Dr David. Integrative medicine, 4th ed. Elsevier, 2018.

Documentales y recursos online

  • Comer para no morir: el papel de la alimentación en prevenir, detener y revertir nuestras 15 principales causas de muerte, charla del Dr Michael Greger en 2016: https://nutritionfacts.org/es/video/como-no-morir-el-rol-de-la-alimentacion-en-prevenir-detener-y-revertir-nuestros-15-principales-asesinos/
  • The Game Changers, 2018. La dieta basada en plantas en el rendimiento deportivo y cómo mejora la salud a distintos niveles.
  • Forks over Knives, 2011. Sobre el vínculo entre la dieta occidental moderna y las enfermedades derivadas de esta. Destaca el trabajo de T. Colin Campbell (El Estudio de China) y Dr. Caldwell Esselstyn (tratamiento nutricional de la enfermedad cardíaca).
  • What the Health, 2017. Enfermedades y dieta en EEUU y el papel de las instituciones.
  • Nutrition Facts, página web nutritionfacts.org/es/ o nutritionfacts.org para la versión en inglés, más actualizada. Nutrition Facts es un proyecto sin ánimo de lucro encabezado por el Dr. Greger. Él y su equipo revisan la última evidencia científica y publican cada día vídeos informativos sobre distintas cuestiones de nutrición y salud. En la web es posible realizar una búsqueda sobre todo tipo de alimentos y enfermedades y descubrir qué dice la ciencia al respecto. Es un servicio gratuito que se mantiene a base de donaciones. Los beneficios de la venta de los libros se donan a la caridad.
  • T. Colin Campbell Center for Nutrition Studies: nutritionstudies.org/es/ (en castellano) nutritionstudies.org (en inglés). Centro educativo que imparte programas de nutrición basada en alimentos vegetales y proporciona recursos gratuitos sobre ciencia nutricional. Ofrecen el Certificado de Nutrición Basada en Plantas, un programa de formación universitaria de 6 semanas para introducirnos en la ciencia detrás de la dieta WFPB.

Referencias

  1. Rabinowitch, I. M. «Effects of the High Carbohydrate-Low Calorie Diet Upon Carbohydrate Tolerance in Diabetes Mellitus». Can Med Assoc J. 1935 Aug;33(2):136-44.
  2. Kempner, W. « Effect of rice diet on diabetes mellitus associated with vascular disease». Postgrad Med. 1958 Oct;24(4):359-71.
  3. Trapp, Caroline. «Usefulness of vegetarian and vegan diets for treating type 2 diabetes». Curr Diab Rep. 2010 Apr;10(2):152-8.
  4. Lee YM, Kim SA, Lee IK, et al. «Effect of a Brown Rice Based Vegan Diet and Conventional Diabetic Diet on Glycemic Control of Patients with Type 2 Diabetes: A 12-Week Randomized Clinical Trial». PLoS ONE. 2016;11(6):e0155918.
  5. Li J-Y, Liu B-Q, Li G-Y, et al. «Atlas of cancer mortality in the People’s Republic of China. An aid for cancer control and research». Int. J. Epid. 10 (1981): 127–133.
  6. Campbell, Colin T. El estudio de China: el estudio más completo jamás realizado sobre nutrición, Ed. Sirio, 2013.
  7. North-Hager, Eddie. «Meat and cheese may be as bad for you as smoking», Press Room. USC University of Southern California.
  8. Ornish, Dr. Dean et al. «Intensive lifestyle changes may affect the progression of prostate cancer», J Urol. 2005 Sep;174(3):1065-9
  9. Carter, J. P et al. «Hypothesis: dietary management may improve survival from nutritionally linked cancers based on analysis of representative cases». J Am Coll Nutr. 1993 Jun;12(3):209-26.
  10. Saxe, Gordon A. «Potential attenuation of disease progression in recurrent prostate cancer with plant-based diet and stress reduction». Integr Cancer Ther. 2006 Sep;5(3):206-13.
  11. C. B. Esselstyn, Jr., “Updating a 12-year Experience with Arrest and Reversal Therapy for Coronary Heart Disease (An Overdue Requiem for Palliative Cardiology),” American Journal of Cardiology 84 (August 1, 1999): 339-341.
  12. Ornish, Dean et al. «Intensive Lifestyle Changes for Reversal of Coronary Heart Disease». Journal of the American Medical Association, 1998, 280.
  13. Kleinewietfeld M, et al. «Sodium chloride drives autoimmune disease by the induction of pathogenic TH17 cells». Nature. 2013 Apr 25;496(7446):518-22.
  14. Asari, S et al. «Incidences of antibodies to Yersinia enterocolitica: high incidence of serotype O5 in autoimmune thyroid diseases in Japan». Endocrinol Jpn. 1989 Jun;36(3):381-6.
  15. Ternhag, A et al. «Short and long-term effects of bacterial gastrointestinal infections», Emerging Infect Dis., 14, 2008, 143–148.
  16. McNees, Adrienne et al. «Mycobacterium paratuberculosis as a cause of Crohn’s disease» Expert Rev Gastroenterol Hepatol. 2015 ; 9(12): 1523–1534.
  17. Waddell, LA et al. «The zoonotic potential of Mycobacterium avium ssp. paratuberculosis: a systematic review and meta-analyses of the evidence», Epidemiol Infect. 2015 Nov;143(15):3135-57.
  18. Cavallo, Maria Gisella et al. «Cell-mediated immune response to βcasein in recent-onset insulin-dependent diabetes: implications for disease pathogenesis» The Lancet, 1996, 348,
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