Cake de cebolla con algas

In Recetas by Aroa FernándezLeave a Comment

Hoy os presento esta receta de cake de cebolla. La podéis hacer en moldes pequeños o en uno grande, el resultado es el mismo, solo cambia la presentación.

Ya sabéis que me gusta la cocina fácil y resultona y esta es una de esas recetas que no cuestan ni mucho tiempo ni demasiado esfuerzo y el resultado es excelente. Estos cakes son ideales para acompañarlos con una buena ración de crudos, una ensalada de temporada o un crudipaté.

Os animo a cambiar los ingredientes por productos de temporada, alcachofas, brócoli, calabacín, berenjena… siempre sale sabroso y esponjoso, con esta receta siempre se acierta.

¡On egin, cocinillas!

Ingredientes:
180g de harina de centeno integral
1 sobre de levadura de cereales
3 huevos
½ vaso de aceite de oliva
½ vaso de leche vegetal (aquí tienes una receta de leche de chufa y de avellanas, pero también puedes utilizar las leches vegetales que venden en el supermercado: avena, soja, almendras…)
Algas al gusto
Sal
2 cebollas

Elaboración:
Precalentamos el horno a 180º C
En una fuente mezclamos la levadura y la harina. En otro recipiente batimos los huevos enteros, el aceite, la leche y la sal.
Ponemos los huevos batidos sobre la harina y mezclamos despacio. Añadimos la cebolla y las algas que previamente habremos sofrito en una sartén con ½ cucharada de aceite.
Lo mezclamos otra vez hasta tener una masa homogénea y lo ponemos en un molde de pastel, que previamente habremos untado con mantequilla y un poco de harina por encima, o con papel de horno.
Lo cocemos en el horno unos 50 minutos. Podemos ir comprobando si esta cocido pinchando con un cuchillo. Si sale limpio es que ya está listo.
Antes de desmoldar el pastel se deja enfriar.
Para presentarlo se corta en rodajas de 1 o 2 dedos de grosor, y se pueden poner en una fuente con un surtido de pates vegetales en el centro. O como en esta ocasión, lo podéis hacer en moldes individuales que quedan preciosos, casi te da lastima comerlos.

Nutrición orgánica

Las cebollas son unas verduras maravillosas: bajas en calorías pero altas en vitaminas y minerales, especialmente en vitamina C (un potente antioxidante), vitaminas del grupo B y potasio. Las cebollas contienen una gran cantidad y variedad de antioxidantes (quercitina y otras 25 variedades de flavonoides) y compuestos que combaten la inflamación, disminuyen los triglicéridos y reducen los niveles de colesterol y de azúcar en sangre. Además, comer verduras del género Allium, como el ajo y las cebollas, se ha relacionado con un menor riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de estómago y el colorrectal.

Nutrición emocional

La cebolla es un alimento rico en colina, una sustancia que ayuda a metabolizar las grasas y por tanto a la función hepática. Dado que el hígado es el órgano encargado de regular la flexibilidad, la paciencia y la adaptación al medio, deberemos fortalecerlo si nos sentimos, por el contrario, irritables, inflexibles o reprimidos de alguna manera. Estas emociones se relacionan principalmente con el elemento Madera, propio de la primavera, su sabor dulce y suave nos ayudará al buen fluir de la energía del verano tardío; y por ser vegetal de color blanco nos ayudará a equilibrar el Metal del otoño. Prácticamente durante todo el año podemos disfrutar de esta verdura, según la macrobiótica y la Medicina Tradicional China.

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.