8 Claves para un invierno saludable

In Blogby Aroa FernándezLeave a Comment

Como ocurre con cada una de las 4 estaciones del año, para el invierno también existen unas claves que pueden ayudarte a disfrutarlo de manera más saludable. Además, poniendo en práctica estas 8 claves que comparto contigo, te darás cuenta de que podemos sacar mucho beneficio de una estación que de antemano parece que a todos nos da un poco de pereza. ¡Y no es casualidad! El invierno es considerada la época de conservación de la energía.

Si prestamos atención a los movimientos maestros de nuestra madre naturaleza, podremos observar como durante el invierno parece que todo se queda quieto, estable, parado… curiosamente, congelado. Los árboles han terminado de decir adiós a sus hojas durante el otoño y los animales de sangre caliente hibernan hasta casi llegada la primavera. Podemos decir que el invierno es una época de cultivar desde lo profundo todo lo que volverá a salir a la luz más fuerte, más sano y brillante a partir de la siguiente estación, la primavera.

Aprende a escuchar a tu cuerpo y mente

Si tras esta premisa, prestas atención y aprendes a escuchar lo que te propone tu cuerpo, podrás ver que todo tiene bastante sentido. Durante el invierno nos apetece dormir más, estamos más «vagos» y menos abiertos a planes en el exterior, caminamos más lento, nos apetece comer caliente y alimentos más calóricos, estamos menos comunicativos y en un estado, por decirlo así, de mayor reposo.

El invierno es la estación por excelencia de la introspección. Del estar con uno mismo y hacia adentro. De encontrarnos con nosotros, nuestra intimidad y al cobijo de nuestro hogar. Es por ello que también puedes notar ciertos cambios en tu humor, en tu carácter. No te asustes, esto también es característico del invierno, e incluso, saludable. Puede que te encuentres más apático, triste y/o más miedoso de lo habitual, así que respétate, rodéate de calor y aprovecha para reflexionar y tomar decisiones que poner en marcha cuando llegue la primavera y, con ello, recibir con amor tus nuevos frutos, hojas y flores.

Muerte y renacimiento son dos palabras que podrían describir bien esta época del año. Es importante dejar ir para que lo nuevo pueda entrar, como en el año nuevo. Es momento de empezar a proyectar qué queremos hacer con todo lo nuevo que tenemos a puertas.

¡Sigue estas 8 sencillas claves para disfrutar de un invierno saludable!

1. Come sano y aprovecha los alimentos de temporada. Alimentarse en cada estación con los productos típicos es siempre una decisión acertada. Si la tierra nos los da, siempre es por un motivo. El invierno es temporada de cebolla, alcachofa, coles, puerros, zanahorias, remolacha. Llena tu nevera, tu estómago y tu vida, de esta alimentación de invierno y verás como recarga tus pilas y te hace sentir mucho mejor. Comer alimentos de temporada te ayuda a adaptarte mejor a todos los cambios característicos de dicha temporada.

2. Cocina a fuego lento y con amor. Con este frío nos apetece más comer de cuchara y nuestro cuerpo lo va a agradecer. Dedica tiempo y ponle corazón a tu cocina. Prepara guisos, estofados, horneados, platos con olla a presión, etc. Ese calor es el que necesita ahora nuestro organismo para realizar sus tareas de forma mucho más eficaz.

3. Toma alimentos salados, aunque siempre con moderación. El elemento agua (Medicina Tradicional China), que actúa sobre riñón y vejiga es el correspondiente al invierno y está relacionado con el sabor salado. Además, nuestra digestión se ve estimulada con los alimentos salados, así que, tómalos pero de forma moderada.

4. Bebe abundantemente. Agua por descontado, pero es un buen momento para tomar bebidas calientes (té, infusiones, …) que, una vez más, aportarán a nuestro cuerpo ese calorcito que tanto agradece en esta temporada.

5. Duerme. Por lo menos 8 horas diarias para que tu mente y cuerpo descansen todo lo que necesitan. Además, es recomendable seguir unos horario más o menos estables.

6. Realiza ejercicio a diario. El ejercicio nos provee de energía y, en esta estación que la energía tiende a caer rápido, como el sol, resulta especialmente saludable. Con un paseo diario de una media hora sería suficiente y tu humor se va a ver muy beneficiado.

7. Haz estiramientos. Cuando te levantes estira manos, pies, piernas y cada una de las zonas de tu cuerpo. Así ayudarás a activar el flujo de energía a través de todas ellas.

8. Fíjate objetivos nuevos, pero realistas. Aprovechando el cambio de año y la característica motivación para el cambio personal y la evolución, es un fantástico momento para revisar nuestro propósito, fijarnos nuevos objetivos y realizar algunas modificaciones a nuestra vida. Eso sí, con realismo, sino todos sabemos que pasarán al olvido llegado el 1 de febrero. 

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